CONOCE A CRISTO. ACERCATE AL ÚNICO QUE PUEDE SALVARTE Y SALVAR LA DISTANCIA QUE HAY ENTRE TÚ Y DIOS. JESUCRISTO ES EL ÚNICO CAMINO HACIA DIOS Y RECUERDA:

SIGUE ADELANTE CONFIANDO EN EL SEÑOR


“YO OS HE ENTREGADO... TODOS LOS LUGARES QUE PISEN LAS PLANTAS DE VUESTROS PIES” (Josué 1:3)

Te habrás fijado en una ocurrencia muy común en la Biblia: cuando realmente le necesitamos, Dios aparece y hace por nosotros lo que nosotros mismos no podemos hacer. El resto del tiempo, que es casi siempre, Él nos alienta diciendo: “Sigue adelante confiando en Mí”. No existe una alfombra mágica. Para conseguir cualquier cosa que merezca la pena, tienes que caminar por fe, paso desafiante tras paso desafiante.
El libro de Job tiene cuarenta y dos capítulos. En los primeros cuarenta y un capítulos, Job pasó por la pérdida de su salud, su fortuna y su familia. Con unos amigos como él tenía, no necesitaba ningún enemigo. Sus dudas eran implacables. Una y otra vez, cuestionaba al Señor, teniendo sólo silencio por respuesta. Perseveró a través de días durísimos y noches en vela confiando en lo siguiente: “...si me prueba, saldré como el oro” (Job 23:10b). Fíjate:
(a) para producir oro, se precisa fuego;
(b) sólo el refinador conoce la temperatura necesaria y el tiempo requeridos;
(c) acelerar el proceso significa producir algo de valor inferior...
Dios dijo al pueblo de Israel que iba a entregarle todos los lugares que pisaran las plantas de sus pies (cfr. Josué 1:3). C. V. White dijo: “El hombre que triunfa nunca espera a la multitud, sino que toma una decisión por sí sólo. Se necesita agallas y mucha valentía, pero el hombre que sale victorioso tiene ambas. Jamás se hubiera hecho algo importante si previamente se hubiera hecho caso a las personas consultadas, ya que la mayoría hubiera dudado acerca de la posibilidad del éxito. El éxito es el cumplimiento de aquello que la gente piensa que no se puede hacer”. La complacencia, la fatiga, las críticas y el desánimo son obstáculos que debes superar constantemente. Así que, sigue adelante confiando en el Señor.
Por Bob y Debbie Gass, con la colaboración de Ruth Gass Halliday

 
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